Me imagino que alguna vez [...] os habréis preguntado acerca de cómo obedezco ciega y rápidamente todos los movimientos que me ordenáis. La respuesta es que cada vez que presionáis un botón, un impulso eléctrico es enviado a determinadas partes de mi cuerpo: en los pies para caminar, en los brazos para moverlos [...] y haceros una idea de a dónde me llega el impulso eléctrico que me hace saltar [...]
Desde que nací [...] mi vida ha sido una búsqueda y un rescate sin sentido de una princesa. Al principio era raptada por un mono sarnoso y cuando por fin dejó de molestar, apareció un bicho con cara de pan, concha con pinchos y que escupía fuego que antes se hacía llamar Koopa, más tarde Bowser[...], lo que demuestra una clara falta de identidad que lo hace más peligroso. Por favor exijo a la princesa que contrate unos guardaespaldas para ver si puedo descansar un ratito.
Cuando Noentiendo me ofreció trabajo, en el contrato decía que me iban a brindar un hogar acogedor y cálido, con servicio de agua y con seguridad. A lo que se referían era a un tubo verde estrechísimo (acogedor), asentado sobre excrementos (de ahí que sea cálido), conectado a las alcantarillas (con servicio de agua). [...] El contrato también afirmaba que la empresa me daba un vehículo propio. Cuando por fin lo obtengo me dicen que solamente lo puedo utilizar en una pista de carreras de la compañía aguantando que me lancen conchas rojas, verdes y azules, plátanos y rayos.
¿Cuántas vidas se han perdido (por supuesto, todas mías) intentando rescatar a la jodida princesa? [...] Cuando logro por fin rescatar a la princesa, siempre me imagino que la recompensa a tanto sacrificio será de al menos una noche de sexo puro, duro y placentero tranquilidad, pero no, nunca... NUNCA. En Mario 64, por ejemplo, tuve que sufrir una odisea buscando estrellas, enfrentándome con todo el mundo, incluido al maldito ser sin identidad propia hasta tres veces, para que cuando por fin rescato a la princesa lo único que me dé sea... una tarta... hay que joderse ¿A quién se le ocurre?.
comentarios
Publicar un comentario